viernes, 20 de septiembre de 2013


Hijo mío, no te olvides de mi ley,  Y tu corazón guarde mis mandamientos; 
  Porque largura de días y años de vida 
Y paz te aumentarán. 
  Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; 
Atalas a tu cuello, 
Escríbelas en la tabla de tu corazón; 
  Y hallarás gracia y buena opinión 
Ante los ojos de Dios y de los hombres.
  Fíate de Jehová de todo tu corazón, 
Y no te apoyes en tu propia prudencia. 
  Reconócelo en todos tus caminos, 
Y él enderezará tus veredas. 
  No seas sabio en tu propia opinión;
Teme a Jehová, y apártate del mal; 
  Porque será medicina a tu cuerpo, 
Y refrigerio para tus huesos. 

Proverbios 3:1-8

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